Ruta Paseo Marítimo - Portixol - Can Pastilla



DESCRIPCIÓN:


Nos resulta imposible hablar de RUTAS COMUNES en Palma de Mallorca sin mencionar la que a diario cientos de personas recorren en patines, bicicleta, corriendo o simplemente de paseo. Y es que estos 11 kilómetros de ruta junto al mar son un auténtico clásico habitual de los habitantes palmesanos, sea cual sea el deporte a realizar. Podemos encontrar carril bici y amplios paseos ideales para patinar a lo largo de todo el litoral, que recorre desde prácticamente Porto Pí, pasando por Palma, hasta las zonas residenciales del Portixol, Ciudad Jardín y Can Pastilla. Con amplias zonas de parada y algunos parques a lo largo de su recorrido, así como numerosos bares y terrazas donde parar a tomar algo mientras te empapas de la habitual estampa de sol, mar y unas temperaturas ideales casi todo el año!



Se podría decir que esta ruta tiene un lugar especial en el corazón de cualquier patinador palmesano pues es aquella donde casi todos hemos dado nuestros primeros pasos en patines, conocido y compartido con nuestros primeros compañeros de patinaje. De fácil ejecución, a pesar de la temida por todos los primerizos “cuesta del puente de madera”, situada en la zona verde de Es Carnatge, posee numerosos lugares de parada con bancos a la sombra y al borde de las playas. Lugares habitualmente usados como punto de encuentro y práctica de slalom de los chicos de Freestyle Slalom Mallorca. También es donde Club Patí Palma organiza una de sus Sortides amb Patins cada primavera y donde los chicos de la tienda Roll & Roll realizan su ruta de los jueves “A ritmo del último”. Llegando al Molinar también nos podemos desviar hacia la pista de patinaje donde Club Slalom Mallorca imparte clases de patinaje y slalom. Se podría decir que no eres de Palma si… no la has hecho alguna vez.


La ruta nace o acaba, según el gusto del usuario, en una pequeña rotonda que dibuja el carril bici del Paseo Marítimo a la altura de la discoteca Pachá, en la acera contraria. Un extenso carril bici, emplazado en la parte del paseo que da al mar y los numerosos pantalanes a rebosar de embarcaciones de todo tipo, nos brinda un recorrido sensacional tanto diurno como nocturno. Avanzando en dirección a Palma nos encontramos, por un lado, cantidad de discotecas y pubs con un ambiente frenético durante la noche, y durante el día, en la acera contraria, donde se halla el carril, menos numerosas pero acogedoras terrazas al borde del mar. Una de ellas es el Dársena, situada a orillas del mar en una zona de pantalanes rodeada de numerosos veleros y pequeños barcos de recreo, es el sitio perfecto donde parar a tomar algo al sol y con vistas al mar. Poco antes de llegar a este local cabe destacar un bajo paso en el carril que, en ocasiones, según las crecidas, se halla totalmente anegado, conviene asegurarse bien antes de bajar esa pequeña rampa y acabar empapado. Por suerte, y para evitarlo, siempre podemos subir a la acera, que aunque llena de incómodas baldosas será mejor opción que “navegar” sobre ruedas.



Seguimos por el Paseo hasta llegar a la altura de Sa Feixina, a mano izquierda. Un parque de Palma con amplios espacios, fuentes y árboles, que cuenta también con ser un punto habitualmente frecuentado por patinadores de agresivo. Pues cuenta con numerosas escaleras y bancos donde practicar esta modalidad. Justo en frente de dicho parque, un poco más arriba en Avenida Argentina, encontramos la única tienda especializada en patinaje, skate y longboard de Palma, Roll & Roll. No sólo es una tienda sino que además organiza múltiples eventos a lo largo del año de estas disciplinas, muchos de ellos ubicados en este parque de Sa Feixina. También es el punto de encuentro de la ruta “A ritmo del último”, suelen quedar los jueves a las 20:30 h, saliendo de la tienda hacia El Peñón, otro de esos estupendos locales del paseo al borde del mar, y vuelta por esta misma ruta.


Continuamos por el carril mientras observamos como a mano izquierda y seguido de Sa Feixina, en la desembocadura del torrente de La Riera, ya se alzan antiguos vestigios de la restaurada muralla fortificada de Palma, el Consulado de Mar, La Lonja y la estatua de Ramón Llull dándonos la entrada al Borne y el centro más histórico de la ciudad, con el Palacio de l’Almudaina y la Catedral presidiéndolo. De nuestro lado, y junto al mar, pasamos por El Real Club Naútico de Palma hasta el cruce que nos deja en un amplio paseo de baldosa pulida y desgastada en contraposición a la rugosidad del pavimento y lo angosto del carril bici que discurre junto al mar. Por ello siempre será mucho más recomendable patinar por este paseo que por el carril. A esto podemos añadir el juego que da patinar haciendo zigzag entre las palmeras dispuestas en línea pero separadas entre sí ampliamente en el centro de este paseo. Desde aquí las vistas son más que espectaculares, de un lado el mar que se pierde en el horizonte sin barcos, ni pantalanes, ni puertos deportivos. Por otro la sensacional vista de cómo se alza la majestuosa e imponente Catedral de Palma sobre el Parc de la Mar, situados en la otra acera. Mientras patinamos, poco a poco el mar va dejando paso a la playa “de Gesa”, estamos ya en la zona de Portixol, donde nos reciben numerosos locales y restaurantes en amplias terrazas y también junto al mar. Nos dan la bienvenida dos antiguos molinos de viento mallorquines habilitados como locales. A continuación el favorito y más frecuentado por los patinadores, el Beach and Roll, con un estupendo menú que va desde sushi, amplia oferta de comida vegana, hasta hamburguesas y pizzas, con amplia variedad de cervezas, desde las famosas Franciscaner alemanas hasta exquisitas artesanales mallorquinas que no encontrarás en ningún otro local de esta zona, y sus estupendos mojitos realizados con fruta de temporada. También cuenta con un servicio de alquiler de patines para aquellos viajeros más despistados.


Seguimos por el paseo de Portixol y sus numerosas terrazas, cabe destacar una de ellas Es Vaixell donde preparan deliciosos llonguets (bocadillos calientes) típicos mallorquines, hasta llegar a una pequeña cala con un área de descanso, este es el primero de los “slalom point” donde los integrantes de Freestyle Slalom Mallorca quedan para practicar y, de paso, darse un apetecible baño en los calurosos días de verano. A continuación llegamos a la zona de El Molinar, donde se nos presentan dos opciones, a gusto de cada cual, la de continuar por el carril bici interior o subir al elevado y amplio paseo que discurre junto al mar. Es en esta zona donde torciendo por la calle Joan Nicolau i Barceló, a mano izquierda, llegamos a la pista de patinaje de El Molinar, donde Club Slalom Mallorca imparte sus clases de patinaje y slalom. Continuamos hasta Ciudad Jardín, con una amplia playa, terrazas frente al mar y otra gran zona de descanso, otro “slalom point” frecuentado habitualmente por los patinadores de Freestyle Slalom Mallorca. Un poco más adelante, por la zona de “El Peñón”, que debe su nombre al restaurante del mismo nombre ubicado justo en la costa, encontramos varias curvas de escasa a nula visibilidad y con cierta pendiente que deberemos tomar con precaución a la hora de ejecutar en patines, sobre todo en los días y horas de más tránsito. La primera llega tras una pendiente donde acaba el carril bici y se pasa a baldosa, que en días de especial humedad u oleaje podría añadir dificultades añadidas por pavimento especialmente resbaladizo. La segunda tiene lugar al acabar este pavimento, hay otro giro sin visibilidad a la izquierda con una pendiente arriba, hasta alcanzar el carril bici de nuevo. Ésta es de adoquines que suponen una dificultad extra no tanto en su subida sino a la vuelta, en la bajada, y a la hora de frenar. Se sitúa justo donde se ubica el local de El Peñón, que a su vez tiene también una pequeña área de descanso donde paran los chicos de Roll & Roll en su ruta de los jueves y desde allí regresan en dirección a Sa Feixina.

Nosotros continuamos, pasando por Cala Gamba, hasta la zona verde de Es Carnatge, habilitada como zona de deportes y paseo, con numerosas calas y zonas de descanso. Por la cercanía con el aeropuerto, en esta zona es un espectáculo habitual ver como grandes aviones de pasajeros que van y vienen de éste sobrevuelan nuestras cabezas, mientras multitud de turistas bajan de sus bicicletas o paran para hacer fotos. Cuenta también con caminos de tierra para bicicletas de montaña. Aquí es donde, más adelante, podemos hallar la cuesta de mayor dificultad de toda la ruta, la temida por todos los iniciados “cuesta del puente de madera”, cuyo temor es siempre bajarla sin “estrellarse” o poder subirla sin pararse. Debe su nombre al puente final, con área de descanso y pequeño mirador, que encuentras cuando la culminas. Las vistas desde aquí son espectaculares, podemos divisar por un lado el amplio mar y por otro hasta Palma y la mismísima Catedral a lo lejos. Pocos metros más tarde llegamos a nuestro destino final, Can Pastilla, donde termina el paseo y empieza otro de incómodos adoquines hasta El Arenal. Al final del paseo encontramos otra área de descanso, con una gran jardinera en el centro, y espacio más que suficiente para que los chicos de Freestyle Slalom Mallorca hagan de éste otro de sus habituales puntos de encuentro. Un Burguer King y la famosa heladería, sobre todo en verano, donde casi todos deciden tomar batidos, refrescos o helados durante el descanso, antes de emprender la vuelta a Palma.


En resumen, una ruta cercana, corta, fácil, accesible, frecuentada y con numerosos locales de amplias terrazas, de la que podríamos decir que solo existen dos tipos de personas en Palma, los que ya la han hecho y los que la van a hacer. Un clásico que nunca muere!


DISTANCIA TOTAL:

11 kms aprox.

DURACIÓN:

De 1 hora a 2 horas aproximadamente dependiendo del ritmo y las paradas.


RECOMENDACIONES:

Es una ruta de nivel fácil, recomendada para toda la familia y la gente que se inicia en este deporte. La única cuesta de cierta dificultad, donde será necesario saber frenar con seguridad es en la “famosa” cuesta del puente de madera, situada en la zona de Es Carnatge. También un par de curvas con escasa visibilidad en la zona del Peñón, donde conviene prestar especial atención al tráfico de gente durante las horas del día de mayor afluencia. Y el bajo paso del Paseo Marítimo, a la altura del Dársena que, en ocasiones, se halla inundado y debemos subir a la acera para volver a enlazar con el carril bici un poco más adelante.


*** También podéis encontrar esta ruta en la sección de RUTAS COMUNES, en AsWings

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